¿Por qué la cara interna del muslo es un problema frecuente?
La piel de la cara interna del muslo tiene poco soporte estructural, así que tras una pérdida de peso significativa suele quedar con exceso de piel que cuelga y roza al caminar. Es una zona que muchos pacientes mencionan como una de las más incómodas en el día a día —afecta la forma de vestir, de hacer ejercicio, e incluso puede generar irritación constante de la piel— pero de la que se habla menos que del abdomen o los brazos.
¿En qué consiste la cruroplastia?
La cruroplastia retira el exceso de piel de la cara interna del muslo y reposiciona el tejido remanente para dar firmeza a la zona. Dependiendo de la cantidad de piel a corregir, la cicatriz puede ubicarse en el pliegue de la ingle, o extenderse verticalmente por la cara interna del muslo —esto se define en la valoración según cada caso.
¿Se puede planear junto con otras cirugías?
Sí. En muchos pacientes post-bariátricos, la cruroplastia se planea como parte de un plan de contorno corporal más amplio, junto con procedimientos como la liposucción o el levantamiento de glúteo, dependiendo de las zonas que cada paciente necesite corregir.
Recuperación
La recuperación requiere especial cuidado con el roce y la fricción de la zona (uso de prenda compresiva adecuada, ropa holgada durante las primeras semanas) y una reincorporación gradual a caminar distancias largas o hacer ejercicio. El cuidado de la cicatriz es particularmente importante en esta cirugía, dado que es una zona de constante movimiento.

